lunes, 18 de abril de 2011

¿Se puede equivocar el pueblo?

En esta campaña que comienza, ya se empiezan a oír algunas tonterías tópicas, que a mí, cada vez que las oigo, me molestan terriblemente, y hacen que la persona que las pronuncia pierda enteros en mi consideración. Voy a  referirme a una de ellas en sus dos variantes “el pueblo no se equivoca nunca” o “el pueblo siempre tiene razón”. En su afán por el voto los políticos en campaña, tratan de adular a ese pueblo, como si fuera un organismo vivo sentado en una silla y escuchándolos. No se dan cuenta que si los resultados electorales son contrarios al del político de marras, debería llegar a la conclusión de que el equivocado es él, y por lo tanto, renunciar a la ideología y principios que defiende (si es que defiende alguna ideología o algún principio).
La verdad no es un hecho estadístico* y por supuesto que  el pueblo se equivoca, y más veces de lo que debiera. La función de los políticos es convencer de una ideología o de un programa y desde luego no renunciar a la pedagogía (teórica y práctica). Al pueblo hay que decirle la verdad y no lo que quiere oír, que casi siempre es lo que acompaña a las frases huecas de que hablábamos al principio.
De lo único que deben estar convencidos los políticos (y con frecuencia no lo están) es de que, “el pueblo tiene todo el derecho a equivocarse” es más, “es el único que tiene derecho a equivocarse”.
Como se acercan las elecciones locales y el pueblo va se bombardeado con toda clase de mensajes, lo único que puedo desear y pedir es que analicen objetivamente todas las propuestas y voten en consciencia, y ¡Por favor no se equivoquen!



*Por ejemplo, no puede llevarse a votación el Teorema de Pitágoras; no lo echen a la coña que durante la Revolución Francesa se llevó a votación la existencia de Dios, (y menos mal que gano éste, aunque por muy estrecho margen).


PS: después de escribir el artículo el Guanajo ha tenido una intervención en la Universidad de Columbia, donde además de arremeter contra el gobierno socialista, dañar los intereses económicos de España y pontificar contra el estado de bienestar (tal como nos tiene acostumbrados), se nos descuelga con la defensa de su amigo Gadafi (huelgan comentarios). ¿Siempre fue así?, ¿son los años?, ¿es el odio?, ¿no se equivocaron quienes le votaron?

sábado, 9 de abril de 2011

La derecha que nos viene

No se, reconozco que seguramente soy parcial, pero cada vez que escucho al mequetrefe* mayor del reino, se me sube la sangre a la cabeza y me dan ganas de arrojarle el mando del televisor al hocico (menos mal que basta con darle a un botón para perderlo de vista). Además, hoy mientras compraba la prensa diaria, lo veo en primera página de un diario nacional (que no compro) al que había concedido una entrevista; había que verlos, el pianista del burdel sonreía ampliamente mientras que el mequetrefe ponía la mejor de sus sonrisas de hiena. Me tengo por hombre paciente y tolerante, pero la verdad es que me puede. ¡No lo soporto!
            No se preocupen, el motivo de este comentario no es contarles mis fobias, sino analizar las actuaciones de la derecha de este país encarnada en el PP. Es cierto que en el partido popular hay personas sensatas, demócratas y con vocación de gobernar para los ciudadanos. Pero no es menos cierto, que la posición oficial del partido, lleva unos derroteros difíciles de homologar con los partidos afines (teóricamente) en Europa. Su actitud destructiva, sin aportar cuales son sus soluciones en materia económica, puede que les de réditos electorales, pero ha hecho y sigue haciendo mucho daño a este país, dificultando la salida de la crisis. Solo le interesa el asalto al poder, para ello utiliza todos los medios a su alcance, lleva años (desde el 2004 que perdieron el gobierno) deslegitimando las victorias que el partido socialista obtuvo en dos elecciones; se opone a cualquier medida de ajuste que haga el gobierno aunque ellos saben que tendrían que hacerlas también (y mucho mas duras). Por si fuera poco, ahora que se veía cerca el fin de ETA vuelven a las andadas, saltándose  el pacto antiterrorista, y dando alas a la organización cuando estaba en su punto mas bajo. Todo porque no soportan que ETA pudiera desaparecer mientras gobierna el PSOE (paradójicamente con esta actitud están atribuyendo el mérito exclusivamente al partido socialista) y porque además intentan debilitar al ministro Alfredo Pérez Rubalcaba al que temen como posible candidato a la presidencia del gobierno, en una hipotética retirada de Zapatero **. La bajeza y mezquindad del partido popular jugando con los intereses de España y los españoles lo inhabilitan para gobernar y espero que la población tome buena nota de su comportamiento a la hora de votar.
            Tengo que decir que la consideración que tenía de Rajoy era positiva, en el sentido de que parecía representar una derecha mas acorde con el siglo que corre; pero su silencio cuando no su apoyo a las declaras de los Aznar, Mayor Oreja, Montoro, Pons, etc. lo convierten en personaje dudoso (además de dubitativo), que parece más próximo a una derecha rancia y próxima al nacional-catolicismo*** que lo que cabría esperar en 2011. Si a ello unimos los corifeos de los medios de comunicación (El Mundo, Cadena COPE, Intereconomía, La Razón, etc.) que sin rubor mienten y manipulan, faltan al respeto mas elemental y hacen catastrofismo destructivo de manera barriobajera y gamberril***; entenderán ustedes que con los años que tengo se me pongan los pelos de punta pensando que el partido popular (al menos lo que parece que es) pueda llegar a gobernar. ¡No se lo merecen! ¡No nos los merecemos!



*Mequetrefe: persona entremetida, petulante e inútil.
** Este articulo lo escribí el miércoles 30 de Marzo antes del anuncio de Zapatero de que no sería candidato.
*** En este sentido, a veces pienso, que la razón de que no haya eclosionado un partido de extrema derecha en España es consecuencia de que ésta, se encuentra perfectamente representada por el PP.
**** Esta actitud gamberril parece contagiada a los miembros de las cámaras legislativas. ¿Quién lo iba a pensarlo de unos señores educados en “colegios bien”?