jueves, 9 de junio de 2011

El PP que no cesa


          Indignado me tienen los peperos. Resulta que no tienen bastante con haber ganado las elecciones locales; quieren además seguir emponzoñando la vida pública y poniendo en entredicho la normalidad democrática de la alternancia. Antes de tomar posesión, comienzan a hablar de quiebras de comunidades, de derroches, de desaparición de facturas, de auditorías etc. Comprendo que quieran ganar las próximas elecciones generales, pero el cinismo que mostró Don Mariano en su rueda de prensa (supongo que no tendré que decir cual pues es la única que ha dado en este año) es de antología; dice que va a exigir austeridad a corporaciones locales y comunidades autónomas, apunta hacia los gobiernos socialistas salientes hablando de derroche y de auditorías; se olvida olímpicamente de que ellos han gobernado en gran parte del territorio nacional y son el ejemplo más palpable de opacidad y derroche (cuando no de corrupción), y continúan jugando con los intereses del País al hablar de bancarrota local, cuando internacionalmente nos miran con lupa.
         Ahora, que han ganado, en lugar reiniciar el proceso de transferencia de poder con normalidad democrática (y denunciar en los tribunales las ilegalidades que encuentren),  se dedican a poner en duda, gratuitamente, la honorabilidad de las personas a las que sustituirán*. Supongo que acostumbrados a chapotear en el chiquero de la Comunidad Valenciana (lo pongo como ejemplo por los inefables Camps y Frabra, pero otros chiqueros, haberlos, los hay), están convencidos (y tratan de convencer), de que todos los políticos son iguales; lo cual, además de ser falso (incluso entre los miembros del PP), no hace sino abonar la desconfianza general de la ciudadanía con la política y los políticos.**
         Trato de buscar explicaciones a tanta irresponsabilidad y la verdad es que solo se me ocurren algunas, a cual más terrible y no excluyentes entre si:
                -Saben que hacen daño al País, pero siguen crispando la situación para que los electores entre hastiados y asustados, lleguen a plantearse en las elecciones generales próximas, “vamos a dejarles gobernar, para ver si así se tranquilizan y nos dejan vivir en paz”
               -Solo les interesa el Poder (con mayúscula), despreciando el poder político e institucional, al que solo aspiran como complemento y salvaguarda de ese Poder que ya detentan (poder económico, financiero, cultural, corporativo, mediático, etc.).
               -En el fondo no son demócratas, han aceptado la democracia como una moda inevitable, en un club tan selecto como el europeo; si la moda cambiara se adaptarían enseguida a los usos que se establecieran.
          Sé que estoy generalizando y siendo injusto con muchos, pero la verdad es que estas son las reflexiones que me genera la actitud desleal del PP, aunque no sea políticamente correcto decirlo.



* En Castilla la Mancha ya se empiezan a sufrir los dolores de Cospedal (¡que les sea leve!)

** Peligrosa combinación esa de crisis mas desafección de la política, que conduce sin duda a desamor por la democracia y búsqueda de soluciones totalitarias.