sábado, 30 de julio de 2011

Mirar para otro lado

           En estos días veraniegos, siente uno más pereza, si cabe, en abrir el blog y ponerse a escribir, como además merman los ya de por si escasos lectores de mi blog, comprenderán ustedes que me sienta menos animado a coger la pluma (metáfora de bolígrafo).
            De cualquier forma, aquí estoy ayudado por un ventilador y dispuesto a decir algo sobre lo sucedido los últimos días. Dos acontecimientos son hoy motivo de mi comentario; el mas grave e impactante, sin duda, el doble atentado de Noruega que pone de manifiesto dos cosas a las que me he referido en otras ocasiones, la capacidad infinita para la barbarie que tiene el ser humano y los peligros de los mensajes de la extrema derecha europea, empujando al odio racial y al antiizquierdismo paranoico. Lo malo es que su mensaje esta calando en amplias capas sociales (en la ejemplar Noruega han conseguido el 23% de los votos), que descontentas y desconcertadas por la crisis buscan alguien a quien culpar. Naturalmente, no quiero decir que todos los votantes europeos de extrema derecha piensen igual que el homicida Breivik, ni siquiera que los partidos de extrema derecha aprueben la matanza pero lo cierto es que se esta jugando con fuego*. Que la derecha europea tolere y acepte (y gobierne con ellos si hace falta) los mensajes y consignas de estos partidos me parece una barbaridad de tal calibre que se me ponen los pelos de punta. No se puede mirar hacia otro lado cuando los que pasan ante nuestros ojos son cadáveres; además con ellos va la terrible amenaza de que cualquiera puede ser la próxima victima del odio irracional. Espero que los sucesos de Noruega sirvan, al menos, para que todos los partidos democráticos hagan una profunda reflexión sobre el tema**.
            El otro acontecimiento reseñable en estos días y en este país, es la dimisión del presidente valenciano Camps y su sustitución por el alcalde de Alicante señor Fabra. No es que me parezca mal su dimisión, al contrario soy de los que piensan que debió hacerlo hace mucho tiempo. Lo que me parece sorprendente es que después de mirar hacia otro lado, después de aguantar durante meses la chusca y tragicómica situación de Camps y sus amiguitos del alma, desde el PP nos lo presenten ahora como un héroe; comprendo que a enemigo que huye puente de plata y que si se lo han quitado de encima se sientan generosos en sus elogios. El problema es que tenían razón, en parte, lo de Camps no es mas que “pecata minuta” , lo gordo sigue escondido y espero que la justicia aclare definitivamente, la trama de corrupción y financiación ilegal del PP que hay detrás de la trama Gürtel. Mientras, el seños González Pons (otro valenciano de pro) lo pone como ejemplo de grandeza política e invita al señor Rubalcaba a que siga su ejemplo; no me molesta tanto que lo haga, pues no es nada nuevo, como que me tome (nos tome) por tonto. La verdad es que no tienen respeto ni por nada ni por nadie y se pasan el día envenenando la situación política del país. Seguramente soy parcial, pero la verdad es que me caen fatal y lo cierto es que me parece distinguir dos sectores en el PP, a cual con más mala leche; el sector castizo con el propio Pons, Arenas o Esperanza Aguirre siempre sonrientes cuando clavan el puñal y el que yo denomino sector estreñido en el que militan Montoro, Cospedal y Aznar. He llegado a la conclusión de que es una estrategia a los efectos de que Rajoy resulte hasta simpático por contraposición.


* No puedo quitarme de la cabeza que Hitler llego al poder por las urnas y en una situación de crisis como la actual.

** No podemos sino felicitarnos porque el descontento con la situación política y económica de este país, se haya encausado en sentido contrario a como esta ocurriendo en muchos países europeos, me refiero al 15M, que lejos de plantearse soluciones totalitarias, aboga, en general, por una profundización de la democracia. Temo sin embargo, que su influencia sea menor pues su mensaje es mas complejo y los partidos de extrema derecha europea llegan a la población con mensajes simples por no decir simplones

miércoles, 13 de julio de 2011

Hace 35 años

Hace unas semanas se cumplían los 35 años de existencia del diario “El País”. No tenía pensado dedicar un artículo de mi blog al acontecimiento, pues estos días ha sido recordado y reconocido ampliamente su nacimiento y contribución a la consolidación de la democracia en España, con ella nació y con ella ha vivido sus alegrías y sinsabores.
            Los motivos que me impulsan a escribir estas líneas son personales y una reflexión sobre el paso del tiempo pues 35 años son muchos años en una vida. Corrían tiempos difíciles el dictador había fallecido en noviembre de 1975, el primer gobierno de la monarquía, que seguía presidiendo Arias Navarro, no parecía dispuesto a abrir la mano (pese a la incorporación de Areilza y Fraga), en los partidos, aun ilegales, pero ya organizados (¿?), teníamos el convencimiento de que el cambio de régimen era imparable pese a que el “Bunker”, la mayoría de los militares y el propio Arias Navarro pretendían perpetuar el franquismo; teníamos la esperanza de que era posible una transición incruenta que permitiera a este país superar la dictadura, con una amnistía general y la vuelta de los exiliados. Se gestaba un diario moderno, solvente y libre, comprometido con la necesaria transición, en mayo de 1976 apareció por fin “El País”. La situación en España seguía muy complicada el Rey, no sin esfuerzo, consigue que Arias Navarro presente la dimisión a finales de junio de 1976.
            A todas estas por entonces yo me encontraba en Salamanca donde me había tocado hacer las oposiciones de matemáticas. Así pues, durante ese verano viví la doble esquizofrenia de la situación política mezclada con las tensiones propias de un opositor. Recuerdo como cada mañana en un descanso del constante “empollar” iba a la Plaza Mayor a comprar “El País” y tomarme un café. Allí me enteré de la famosa terna que Torcuato Fernández-Miranda presentó al Rey para nombrar presidente del gobierno: López Bravo, Federico Silva y Adolfo Suárez, y que según sus palabra satisfaría plenamente los deseos reales. Recuerdo mi decepción, pues tenia la esperanza de que el nuevo presidente fuera José María de Areilza, lo creía el mas apto y decidido partidario de hacer la transición, frente a una terna que me parecía mas de lo mismo; reconozco que me equivoqué y que la elección sorpresiva de Adolfo Suárez fue todo un acierto.  Sin duda, el posibilismo del rey y Torcuato Fernández-Miranda consiguieron (y muy en el limite como se vería posteriormente) con esa opción la transición incruenta.
            Cuando rememoro esa época me viene al cuerpo la misma sensación de congoja y desasosiego que sentía esos días de oposiciones, sin poder hablar con nadie que tuviera mas información que yo*, mi único consuelo era “El País”.
            Sea como sea, aquí estamos 35 años después, en un país moderno, democrático, más libre, más justo y más rico, a pesar de la crisis que padecemos. Ahora que algún simplón siente nostalgia de aquella España negra y casposa, recuerdo como éramos y la vergüenza de ser “el culo de Europa”; por el contrario, hoy nadie me quita la satisfacción, no exenta de cierto orgullo, de ver en que nos hemos convertido, somos un gran país con un gran futuro por delante, si somos capaces de parar los pies a tantos reaccionarios y nostálgicos que crecidos y abonados por la crisis, florecen hoy como amapolas en un campo de trigo.
           A la construcción democrática de este país, contribuyeron de manera decisiva varios medios de comunicación, algunos ya desaparecidos, pero de entre ellos ha jugado y juega un papel de primerísimo orden el diario “El País”, sin el cual no sé si habríamos superado las dificultades e incertidumbres que afrontó la joven democracia. Permítanme al respecto, unos versos de Garcilaso que creo apropiados a las vicisitudes de este país.

Cuando me paro a contemplar mi estado,
y a ver los pasos por do me ha traído,
hallo, según por do anduve perdido,
que a mayor mal pudiera haber llegado.


            Sin duda hemos tenido suerte** sorteando las dificultades pero también hemos tenido personajes a la altura de las circunstancias y periódicos como “El País” que han posibilitado que esa “suerte” se diera. Yo además, he tenido un amigo durante 35 años.




* Me doy cuenta como ha cambiado el mundo, hoy en la época del móvil nos contamos hasta las películas por teléfono, entonces hablar por teléfono era algo mucho mas complicado.

** La verdad es que no se como superamos: ruidos de sables, atentados de ETA, asesinatos de los abogados de Atocha, legalización del PCE, Operación Galaxia, 23-F, etc.