En estos días veraniegos, siente uno más pereza, si cabe, en abrir el blog y ponerse a escribir, como además merman los ya de por si escasos lectores de mi blog, comprenderán ustedes que me sienta menos animado a coger la pluma (metáfora de bolígrafo).
De cualquier forma, aquí estoy ayudado por un ventilador y dispuesto a decir algo sobre lo sucedido los últimos días. Dos acontecimientos son hoy motivo de mi comentario; el mas grave e impactante, sin duda, el doble atentado de Noruega que pone de manifiesto dos cosas a las que me he referido en otras ocasiones, la capacidad infinita para la barbarie que tiene el ser humano y los peligros de los mensajes de la extrema derecha europea, empujando al odio racial y al antiizquierdismo paranoico. Lo malo es que su mensaje esta calando en amplias capas sociales (en la ejemplar Noruega han conseguido el 23% de los votos), que descontentas y desconcertadas por la crisis buscan alguien a quien culpar. Naturalmente, no quiero decir que todos los votantes europeos de extrema derecha piensen igual que el homicida Breivik, ni siquiera que los partidos de extrema derecha aprueben la matanza pero lo cierto es que se esta jugando con fuego*. Que la derecha europea tolere y acepte (y gobierne con ellos si hace falta) los mensajes y consignas de estos partidos me parece una barbaridad de tal calibre que se me ponen los pelos de punta. No se puede mirar hacia otro lado cuando los que pasan ante nuestros ojos son cadáveres; además con ellos va la terrible amenaza de que cualquiera puede ser la próxima victima del odio irracional. Espero que los sucesos de Noruega sirvan, al menos, para que todos los partidos democráticos hagan una profunda reflexión sobre el tema**.
El otro acontecimiento reseñable en estos días y en este país, es la dimisión del presidente valenciano Camps y su sustitución por el alcalde de Alicante señor Fabra. No es que me parezca mal su dimisión, al contrario soy de los que piensan que debió hacerlo hace mucho tiempo. Lo que me parece sorprendente es que después de mirar hacia otro lado, después de aguantar durante meses la chusca y tragicómica situación de Camps y sus amiguitos del alma, desde el PP nos lo presenten ahora como un héroe; comprendo que a enemigo que huye puente de plata y que si se lo han quitado de encima se sientan generosos en sus elogios. El problema es que tenían razón, en parte, lo de Camps no es mas que “pecata minuta” , lo gordo sigue escondido y espero que la justicia aclare definitivamente, la trama de corrupción y financiación ilegal del PP que hay detrás de la trama Gürtel. Mientras, el seños González Pons (otro valenciano de pro) lo pone como ejemplo de grandeza política e invita al señor Rubalcaba a que siga su ejemplo; no me molesta tanto que lo haga, pues no es nada nuevo, como que me tome (nos tome) por tonto. La verdad es que no tienen respeto ni por nada ni por nadie y se pasan el día envenenando la situación política del país. Seguramente soy parcial, pero la verdad es que me caen fatal y lo cierto es que me parece distinguir dos sectores en el PP, a cual con más mala leche; el sector castizo con el propio Pons, Arenas o Esperanza Aguirre siempre sonrientes cuando clavan el puñal y el que yo denomino sector estreñido en el que militan Montoro, Cospedal y Aznar. He llegado a la conclusión de que es una estrategia a los efectos de que Rajoy resulte hasta simpático por contraposición.
* No puedo quitarme de la cabeza que Hitler llego al poder por las urnas y en una situación de crisis como la actual.
** No podemos sino felicitarnos porque el descontento con la situación política y económica de este país, se haya encausado en sentido contrario a como esta ocurriendo en muchos países europeos, me refiero al 15M, que lejos de plantearse soluciones totalitarias, aboga, en general, por una profundización de la democracia. Temo sin embargo, que su influencia sea menor pues su mensaje es mas complejo y los partidos de extrema derecha europea llegan a la población con mensajes simples por no decir simplones