viernes, 26 de agosto de 2011

El Papa regresó a Roma

           El pasado domingo 22, regresó a Roma el Papa, después de su estancia en Madrid. He de decir que sus intervenciones, contra la política del gobierno, fueron más moderadas de lo que me esperaba. Supongo que tampoco era cuestión de meter el dedo en el ojo* a quienes lo han tratado de manera exquisita, pese a ser un gobierno de izquierdas que defiende la laicidad del Estado. Voy a referirme a algunas reflexiones que me produjo su visita.
           La primera de todas, los saludos de beso en el anillo (supongo que al menos  Zapatero, se abstendría del besuqueo). Me sorprendió que siga practicándose en el siglo XXI. No pude menos que recordar las palabras del Cid en un viejo romance:
                         Por besar mano de rey
                         no me tengo por honrado,
                         porque la besó mi padre
                         me tengo por afrentado.
            Me sorprendió también que no recibiera a ningún líder político de las comunidades autónomas (andan picados, sobre todo los que se consideran democristianos**). Sí habló con Rajoy unos minutillos, pero me resultó chusco lo de recibirlo en una sacristía.
            Menudo susto me llevé, viendo al expresidente Camps en el vía crucis, no sé si será suficiente penitencia; de todas formas habría que recordarle que las indulgencias no obran en los juzgados (puede que no lo sepa, pues también piensa que el voto popular sirve para escapar de la justicia). Respecto de Camps, he de confesarles un secreto, siempre he presumido de ser capaz de detectar a los que han pasado por el seminario, y tengo la impresión (no tengo la certeza, pero estaría dispuesto a apostar) de que pasó unos añitos en alguno de ellos.
            Parece que los enfrentamientos entre peregrinos y los anti-visita, pudieron ser controlados; pese a las provocaciones, todo se saldó con algún que otro palo, que la policía repartió a diestra y siniestra (bastantes más a siniestra que a diestra), se están investigando posibles abusos, pero dado el número de personas implicadas casi podemos hablar de normalidad.
            Aprovechando el rebufo de la visita papal, Rouco se da un baño de multitudes; me da, que pese a los 75 años, se quiere reenganchar y seguir en el machito.
             Termino, parece que el viaje fue todo un éxito, desde el punto de vista del Vaticano, la cantidad de jóvenes reunidos  superó el millón y medio. Respecto de lo que dijo Benedicto XVI, nada nuevo, más de lo mismo. Para los que no somos fans de su pensamiento, parafraseando a Borges, lo podemos resumir así:
             “Su mensaje era tan antiguo, que tenía todo un pasado por delante”.


*Que conste que lo del dedo en el ojo, lo puse adrede para aludir a Mourinho, ¡menudo elemento!, como ya le dediqué una pagina del blog, no voy a insistir en lo que me parece evidente. Me sor prende, sin embargo, la cantidad de defensores que le han salido. ¡Para echarse a temblar!

**También  nuestro presidente, debe sentirse bastante frustrado, después de todos los esfuerzos que hace, acudiendo a fiestas y romerías marianas de las 7 islas.  
          

jueves, 18 de agosto de 2011

El viaje del Papa

Desde luego, es dura la profesión de bloguero, apenas han transcurrido dos semanas de Agosto cuando me encuentro con uno de mis lectores (y mira que es difícil) que me echa en cara mi tardanza en escribir un nuevo articulo; vamos, que no le respetan a uno ni el paréntesis estival. La verdad que el pobre es un “pringado” que tiene que trabajar este mes, de cualquier manera no es cuestión de perder lectores y me pongo, con dolor de mi alma, a comentar algo de la actualidad.
Pese a que hemos tenido un verano bastante agitado: convocatoria de elecciones, disturbios en Inglaterra, sobresaltos en la eterna crisis financiera, etc. quiero referirme hoy a la visita a España del Papa. Debo decir antes que nada, que me parece excesiva la polémica que se ha desatado alrededor de esta visita; naturalmente parto de la base de que no ha costado nada al gobierno en subvenciones directas (otra cosa son los gastos en seguridad y otros capítulos que se puedan generar). Es un jefe de Estado y dirigente espiritual de muchos españoles y me parece bien que si quiere venir que venga, como dicen los “niños pera” a mi ni fu ni fa. Comprendo que el tema es complejo y que la pertinencia del viaje en estos momentos de crisis a alguno no nos parezca oportuna; pero he de decir que tampoco iría a una contra- manifestación (que están también en su derecho) para poner de manifiesto el desacuerdo con la visita papal.*
Parece que el hombre le ha cogido el gusto a venir a España, ¡qué se le va a hacer! Las incomodidades que este generando a los madrileños (por otro lado votantes convencidos de la derecha nacional católica) se pasaran en unos días y vaya usted a saber si no dejará algún negociete, como en valencia, a las huestes del PP. A doña Esperanza la veo muy entregada (mas allá de lo políticamente aceptable en un país aconfesional), pero la verdad es que escapa (y nunca mejor dicho) de toda clase de accidentes y atentados; por lo que lógicamente ha de estar agradecida a la Suprema Providencia y tratar bien a su representante en la tierra; por otro lado, debe mantener contento al arzobispo Rouco Varela siempre dispuestos a echar una manita para acabar con los socialistas.**
Resumiendo, están en su derecho de acudir a Madrid, más ahora que han inscrito en el registro de la propiedad una parte importante del territorio español (por si no tuvieran ya bastante).
Lo que si espero de su santidad es que no arremeta contra las leyes civiles que nos hemos dado y cumpla aquello de “al Cesar lo que es del Cesar”; pues además de una ingerencia en asuntos políticos, sus opiniones sobre el condón, el papel de la mujer en la Iglesia, el matrimonio homosexual o el aborto, *** parecen sacadas del “túnel del tiempo”. Espero que se comporte. La solución a partir de esta tarde.

* Anoche se produjeron enfrentamientos en la Puerta del Sol, escribo esto la madrugada del jueves y aun no tengo datos claros del comportamiento de católicos, fuerzas del orden y contra-manifestantes.

** No me olvido de la imagen de Rouco y otros obispos con gorras de visera manifestándose, día si día no, contra las leyes civiles promovidas por el gobierno.

*** Sorprende la generosidad de la Iglesia dispuesta a perdonar a las abortistas arrepentidas (siempre pensé que con arrepentimiento la confesión perdonaba todo), como regalo especial por la visita del Papa.