El pasado domingo 22, regresó a Roma el Papa, después de su estancia en Madrid. He de decir que sus intervenciones, contra la política del gobierno, fueron más moderadas de lo que me esperaba. Supongo que tampoco era cuestión de meter el dedo en el ojo* a quienes lo han tratado de manera exquisita, pese a ser un gobierno de izquierdas que defiende la laicidad del Estado. Voy a referirme a algunas reflexiones que me produjo su visita.
La primera de todas, los saludos de beso en el anillo (supongo que al menos Zapatero, se abstendría del besuqueo). Me sorprendió que siga practicándose en el siglo XXI. No pude menos que recordar las palabras del Cid en un viejo romance:
Por besar mano de rey
no me tengo por honrado,
porque la besó mi padre
me tengo por afrentado.
Me sorprendió también que no recibiera a ningún líder político de las comunidades autónomas (andan picados, sobre todo los que se consideran democristianos**). Sí habló con Rajoy unos minutillos, pero me resultó chusco lo de recibirlo en una sacristía.
Menudo susto me llevé, viendo al expresidente Camps en el vía crucis, no sé si será suficiente penitencia; de todas formas habría que recordarle que las indulgencias no obran en los juzgados (puede que no lo sepa, pues también piensa que el voto popular sirve para escapar de la justicia). Respecto de Camps, he de confesarles un secreto, siempre he presumido de ser capaz de detectar a los que han pasado por el seminario, y tengo la impresión (no tengo la certeza, pero estaría dispuesto a apostar) de que pasó unos añitos en alguno de ellos.
Parece que los enfrentamientos entre peregrinos y los anti-visita, pudieron ser controlados; pese a las provocaciones, todo se saldó con algún que otro palo, que la policía repartió a diestra y siniestra (bastantes más a siniestra que a diestra), se están investigando posibles abusos, pero dado el número de personas implicadas casi podemos hablar de normalidad.
Aprovechando el rebufo de la visita papal, Rouco se da un baño de multitudes; me da, que pese a los 75 años, se quiere reenganchar y seguir en el machito.
Termino, parece que el viaje fue todo un éxito, desde el punto de vista del Vaticano, la cantidad de jóvenes reunidos superó el millón y medio. Respecto de lo que dijo Benedicto XVI, nada nuevo, más de lo mismo. Para los que no somos fans de su pensamiento, parafraseando a Borges, lo podemos resumir así:
“Su mensaje era tan antiguo, que tenía todo un pasado por delante”.
*Que conste que lo del dedo en el ojo, lo puse adrede para aludir a Mourinho, ¡menudo elemento!, como ya le dediqué una pagina del blog, no voy a insistir en lo que me parece evidente. Me sor prende, sin embargo, la cantidad de defensores que le han salido. ¡Para echarse a temblar!
**También nuestro presidente, debe sentirse bastante frustrado, después de todos los esfuerzos que hace, acudiendo a fiestas y romerías marianas de las 7 islas.