Pendiente de ser ratificado por el comité federal del PSOE, Orlando Suárez ha sido designado por los socialistas de Lanzarote, como candidato al Senado. Creo que hemos acertado plenamente en la propuesta, y será, si es elegido, un magnífico senador por la Isla. Vaya por delante que me une a él una gran amistad, cimentada en muchos años de trato y convivencia; pero mi convencimiento de su valía para el cargo, nada tiene que ver con dicha amistad, sino que es fruto de un análisis objetivo y del conocimiento de su persona.
Lo conocí en las elecciones de 1977, cuando él formaba parte de la lista al Congreso que en la provincia de Las Palmas presentaba el PSP, el extinto partido socialista de Tierno Galván. Desde entonces, una vez producida la unificación socialista, he seguido su trayectoria vital, comprometida con todo lo que significa progreso y mejora de la sociedad que le ha tocado vivir. Su comportamiento ha sido ejemplar, siempre al servicio del socialismo, y en el sitio que el partido le ha pedido que esté. Ha sido concejal de Arrecife (83-91), y diputado regional (83-91),en ambos cargos brilló por su dedicación y sentido de la responsabilidad; a partir de 1991 deja en segundo termino la política activa, dedicando su tiempo al sindicalismo donde ha sido secretario general de la UGT de Lanzarote durante 14 años; junto a la política y al sindicalismo, su otra gran pasión es la enseñanza, ha formado parte del Consejo Escolar de Canarias 15 años, y lo ha presidido durante 8 años. Todas estas actividades, se las ha planteado Orlando desde su visión de socialista convencido, con talante negociador y tolerante, y con una bonhomía fruto de su espíritu curioso, entusiasta, y optimista. A nadie ha hecho daño y por todos ha luchado desde su juventud, por eso digo que será un magnifico senador, porque además todos los puestos que ha ocupado los ha desempeñado con honestidad y solvencia.
Sé que muchos malintencionados, van a decir “más de lo mismo” y yo les digo que esa es su gran virtud para ser senador, no porque se lo merezca (que se lo merece), sino que nos da la garantía ( algo que no es baladí ,en los tiempos que corren, con tanto chafalmeja suelto) de saber que vamos a votar por el mismo Orlando de siempre, por aquel joven comprometido con la justicia y el progreso, y por este hombre maduro, que no ha renunciado a su lucha, y que mantendrá su compromiso siempre.
Me van a permitir un desafío (aun no se conocen los demás candidatos). Si en el momento de las elecciones encuentran alguien con una trayectoria más limpia, honesta, comprometida y solvente que la de Orlando, no duden en votarlo (como dice el anuncio); pero como esto no va a ser así, espero del sentido común de los conejeros, que a partir del 20 de noviembre tengamos un senador del que sentirnos orgullosos.