Ahora que no detento ninguna responsabilidad institucional ni orgánica dentro del PSOE, me veo mas libre para reflexionar sobre mi partido (seguramente con la idea pretenciosa de que pueda influir sobre algunos militantes) y su próximo congreso, y lo que es mas importante, su futuro en los años venideros.
Naturalmente, cualquier reflexión debe tener en cuenta, los dos últimos batacazos electorales que hemos sufrido. Parto de la base de que además de las circunstancias externas generadas por la profunda crisis económica que vivimos, alguna cosa habremos hecho mal, para sufrir tanto castigo (merecido o no según quien lo mire). Claro que tenemos que hacer autocrítica, como nos piden propios y extraños, pero no se preocupen que desde la misma manera que existe una propensión natural a justificarnos con las causas externas, también de manera natural y en relación dialéctica con lo anterior, surgen los análisis sobre las causas endógenas de la crisis electoral; no es cuestión de que uno se posicione en uno u otro bando sino que todos en mayor o menor medida compartamos las causas de la derrota. Aquí tengo que hacer un inciso, me llama poderosamente la atención el hecho de que sea la prensa de derechas (cuanto mas recalcitrante peor) la que mas hincapié hace en sus análisis sobre hacia donde debe de encaminarse el PSOE, nos dan consejos y opinan sobre lo que tenemos que hacer desde posiciones interesadas; me da la impresión de que su ideal seria que el PSOE se convirtiera en un PP moderado y que este profundizara en su deriva ultraderechista (en este sentido me temo que Rajoy pronto comenzara a hacer diana de las exigencias de los medios ultramontanos).
Es cierto que el futuro del PSOE y el de nuestro País están íntimamente ligados, de manera que de la potencia y calidad del Partido Socialista, dependerá en gran parte la potencia y calidad de la democracia española; se oye mucho dentro y fuera del partido algo cierto y necesario “el partido debe estar en permanente contacto con la sociedad”, pero esto que en principio lo que pide es la proximidad de los políticos con los ciudadanos y sus problemas, a veces se convierte en puro populismo “hay que hacer lo que la sociedad nos pide”, olvidando que un partido de izquierdas no es una mera maquinaria electoral, sino que aspira a transformar la sociedad en que vivimos en otra mas justa y solidaria; claro que queremos ganar las elecciones y que ganar las elecciones es el único camino para llevar adelante nuestros principios pero son estos (o deberían ser) la razón de nuestra existencia y quehacer político. Tengo para mí que la derrota tiene más que ver con la percepción de que nuestros “comportamientos y propuestas”* se desvían de nuestros principios, que con la idea de que hemos gestionado mal la crisis económica.
Como saben ustedes los días 3,4 y 5 de febrero de 2012 se celebra el congreso del PSOE, desde luego no debe de ser final de etapa, sino inicio de un proceso de regeneración** y puesta apunto de un partido que aspira a gobernar y mejorar este País. Será necesario pertrecharnos ideológicamente y reflexionar sobre la deriva de la socialdemocracia en los últimos tiempos, dicha reflexión habrá que hacerla con los compañeros europeos*** , pues solo desde una mayoría de izquierdas en Europa se puede afrontar con solvencia esta crisis que empeora por momentos; la derecha que nos gobierna, aquí y allá, con cinismo irresponsable pretende resolverla cargándose el Estado del Bienestar y haciendo recaer los esfuerzos sobre el ciudadano de a pie, que ve desmoralizado como pese al coste que esta pagando y su perdida de derechos no mejora la situación.
Pero me estoy alargando en esta introducción, y no he tocado aún el tema de la nueva dirección federal que debe darse el Partido Socialista. Seguramente hay otras opciones posibles, pero por las razones que sean, parece que la elección del secretario general se ha polarizado entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón; ambos tienen sobrados meritos para dirigir el PSOE en los próximos años, pero claro, hay que optar por uno de los dos, ambos formaron parte del gobierno de Zapatero y ambos cumplieron como ministros, considero que Rubalcaba cumplió excepcionalmente bien y que gran parte del merito de la desaparición de ETA se le debe a él, es dialécticamente superior a Carme Chacón y da la impresión de un rigor y seriedad**** mayor que el de la exministra. Para los tiempos difíciles que vive el partido Rubalcaba me parece más solvente y capaz; en cuanto a la necesaria profundización de los principios socialdemócratas, Rubalcaba que entronca con la mejor época del partido socialista me parece más adecuado. Nadie pone en duda los meritos indiscutibles de los gobiernos de Zapatero pero si creo que dio la impresión de una cierta “ligereza”*****en sus acciones, creo que Chacón (aunque solo sea generacionalmente) es mas heredera que Rubalcaba de esa forma de hacer política. ¡Ah! se me olvidaba, en el tema de la edad me parece que Rubalcaba ofrece ventajas, no sólo por su capacidad y experiencia sino porque precisamente por su edad, y el recorrido activo que le queda, me parece el más adecuado para dirigir y encauzar el partido hacia la modernidad y el rigor ideológico que estos tiempos precisan.
* Me sorprende que algunos compañeros se sorprendan de que los electores perdonen más las corrupciones de la derecha que las nuestras.
** He usado esta palabra y omitido lo de renovación porque esta, con frecuencia, se confunde con la idea de poner dirigentes más jóvenes.
*** En algún artículo ya me he referido al daño que la tercera vía, con Tony Blair a la cabeza, ha hecho a la socialdemocracia europea.
**** Yo particularmente creo necesaria la mayor presencia del mundo científico en política frente a los que mayoritariamente proceden de la economía o del derecho (sean o no registradores de la propiedad).
***** “Moler con poco viento”, decimos por aquí.