No se que les pasará a ustedes, pero la verdad es que yo tengo el alma en vilo, con esto de la llegada del PP a casi todos los poderes que en el mundo han sido. Desde luego que a mi no me engañaron y no les voté, pero no puedo decir lo mismo de unos cuantos millones de “españolitos pringados”, que pensaron que la crisis acabaría en cuanto Rajoy asomara sus barbas por Europa*; por tanto a mi, no me cogen por sorpresa ni los recortes en sanidad, ni los de educación, ni la subida de impuestos, ni la reforma laboral**. Como decía al principio me tienen con el alma en vilo, pero además estupefacto por el desparpajo y el “orgullo ultra” que desprenden sus intervenciones y sus actuaciones; lo de “orgullo ultra” lo digo por cierto paralelismo que veo con la situación de los homosexuales, hasta que los gobiernos socialistas normalizaron los derechos de los mismos, en este sentido al final propondré una expresión similar a “salir del armario” para aplicarla a la “derecha rancia”, que parecía avergonzada del pasado español no tan lejano, se han destapado y piensan que ya es hora de volver a la “normalidad”.
La verdad es que lo está consiguiendo, el PP ha ganado en todos los frentes, se han cargado a Garzón y sus pretensiones de sacar “rojos” de las cunetas, el diccionario de la Real Academia de Historia se ratifica en que Franco no fue un dictador; hasta Rajoy parecía que vivía su mejor momento cuando dijo aquello de “me va a costar una huelga”, la verdad es que ponía cara de orgullo pues toda derecha que se precie necesita una huelga general, aunque para desafiante el ministro Luis de Guindos, cuando con carita de arrobo, dijo aquello de que la reforma laboral iba a ser “muy agresiva”. Se consideran con derecho a agredir y luego si los trabajadores y sindicatos anuncian acciones en defensa de sus derechos, vuelven a hablar de extremistas radicales y bolcheviques. Se están pasando tres pueblos, pero ellos siguen más chulos que un ocho llamando enemigos a los estudiantes y aplicando “jarabe de palo” como en épocas pretéritas, para que se sepa que hay un “nuevo orden”. Además ya trabajan descaradamente para el futuro, están desmontando el Estado del Bienestar y pertrechando al empresariado para después de la crisis con la reforma laboral, tienen el cinismo de mentir diciendo que abaratando el despido se acaba con el paro y aún pretenden que la “vaselina” la paguen los trabajadores.
Por lo dicho anteriormente (y lo que me queda en el tintero) y esta nueva actitud de vanagloriarse sonrientes*** de apretar las clavijas a los españolitos de a pié, para demostrar quien manda en este país camino de cambiar su nombre por Gurteland, propongo (inspirado en una vieja canción de Karina en la que buscaba recuerdos) la expresión “salir del baúl”, para aplicarla al destape de la derecha. Mientras tanto, amigos lectores, aprontémonos para después de las elecciones andaluzas. He de confesar que tengo la esperanza de que ese pueblo sabio comience a borrarles la sonrisa de su cara.
*Nos consta que hace sus esfuerzos diciendo si bwna a la señora Merkel.
**Faltaría más, que hagan vida sana y si enferman que paguen el médico como hacen ellos, con las 4 reglas van que se matan no sea que les de por pensar, lo de la reforma laboral caía por su propio peso “ya está bien de vivir del cuento”.
***Ya está bien de tanta alegría con la que está cayendo, visto además lo de Gúrtel, Barcenas, Camps, Fabra, Matas etc. no puedo evitar pensar que se ríen de nosotros.