En estos días de incertidumbres y sobresaltos, en que nuestro País ha sido sometido, según Rajoy a un "no rescate" financiero, me niego a volver a hablar de la "brillante" gestión del Gobierno. Pero si querría terciar en una polémica que ha saltado ultimamente a los medios nacionales y de nuestro archipiélago; la cuestión se podría plantear con esta pregunta: ¿Existen realmente los "tontos del culo"?.
Pese a que la fantasía ha hablado siempre de seres más o menos fabulosos: dragones, yetis, unicornios, chupasangres, etc. (incluso Borges dedicó un libro a los seres imaginarios), creo que estos seres son fruto de miedos y fantasías que el hombre ha ido tejiendo en las largas noches de invierno al calor de la lumbre. Sin embargo, el "tonto del culo" no es fruto de nuestra imaginación, sino de la más radical realidad; además los individuos que lo invocan (como el alcalde de Toreno), suelen ser personas con los pies bien asentados en el suelo y poco dados a la fantasía. Yo que ya tengo mis años, puedo afirmar sin temor a equivocarme que el "tonto del culo" existe; es más, aquí en Lanzarote, con una población relativamente pequeña, tenemos algún ejemplar sobresaliente, que para sí, no querrían en otras latitudes mientras que en estos lares gozan de mucho predicamento. Resumiendo, en este archipiélago y en la península, hay suficientes ejemplares como para que nadie, se haya librado de conocer alguno y dudar de su existencia.
Me gustaría hacer notar que, en mi opinión, el peso de su significado, reside más en el complemento, "del culo", que en la palabra tonto, más corriente y que desde luego carece de la fuerza que adquiere con el añadido. He observado, además, que el complemento solo es atribuible a determinados individuos con unas ciertas características entre las que cabe destacar: muy creídos, atildados, verborreicos, osados, chulos (en la acepción del alcalde de Toreno), etc. Así pues aunque el calificativo fue aplicado a un ministro del gobierno, a otros les va mejor el de "tontorrón".
Dicho lo anterior, he de decir que "tonto del culo" es aplicable a muchos políticos de todo el espectro ideológico, pero a mi parecer donde destacan de manera clara, tanto en cantidad como en calidad, es en el PP; afecta a ambos sexos y a los dos sectores "estreñido" y "castizo", si bien en este último parecen prodigarse más; tampoco se pueden sacar conclusiones a la ligera sobre su distribución geográfica, pues aunque parecen más abundantes en el Sur y Levante peninsular, no podemos olvidar que el "tonto del culo" mayor del Reino, procede de la Meseta Norte.
Respecto de las declaraciones que generaron este artículo, no me siento capacitado para desmentir al alcalde de Toreno, miembro del PP y al que supongo un alto grado de conocimiento de su compañero de partido. He de reconocer que cuando escribí el artículo sobre la expropiación de REPSOL en la República Argentina, busqué un epíteto para las declaraciones del Ministro de Industria y no tuve la inspiración que ha demostrado este alcalde, empujado sin duda, por su sinceridad y el lenguaje directo que se espera de esas recias zonas mineras, poco dadas a las formas de la diplomacia florentina. Que quieren que les diga, aunque no estuvo muy fino, es de agradecer que algún político use un lenguaje directo y sincero que todos entendamos.