Escribo este artículo en perfecta
sintonía con el estado del pueblo español, resulta que en estos días soy
victima de vómitos y visitas urgentes al WC, estas “apreturas”, al parecer, no son
consecuencia de la situación en que el Gobierno del PP nos ha puesto a todos,
sino más bien de un “andancio” que recorre Lanzarote y reivindico la palabreja
porque la considero más eufónica que lo que me canso de oír a todos, “es un
virus”, como si esto me sirviera de consuelo*. Lo cierto e que entre Merkel,
Rajoy y el virus, me tienen en un “sin vivir” que me obliga a pasar la mayor
parte del día en casa, entre humillado y convencido de que somos una “mierdita”
(y nunca mejor dicho); de cualquier modo, espero que el virus me desaparezca en
un par de días, cosa que veo más difícil con Merkel y Rajoy.
A todas estas, mientras meditaba yo
sobre la poco romántica situación que representa la sujeción al cuerpo
perecedero, de nuestro espíritu inmortal, me asalta la noticia de que la FAO
recomienda que aprovechemos los insectos y arácnidos como fuente de alimentación,
no sé si será coincidencia con mi estado de salud, pero aún no me he recuperado
de las arcadas; digo yo si nos estarán preparando para lo que se nos avecina,
si seguimos con la política de austeridad que nos “perpetran”; en mis delirios
veía al Ministro Arias Cañete (el más castizo de todos los ministros) cantando
las excelencias de la “pulga ibérica” y de los mercados exteriores que se no
abrirían en el sector de la alimentación; vamos que entre unas cosas y otras no
sé cuando dejaré la dieta de “arroz blanco” a la que estoy sometido.
Reconozco que no estoy en mi mejor
momento y que el pesimismo se me ha agudizado en estos días, hasta tal punto
que a las noticias en principio positivas les veo una parte negra. Por ejemplo,
se ha producido el gran avance científico de poder aplicar al ser humano los métodos
de clonación que en su día se usaron con la oveja Dolly, lo que abriría la
posibilidad de reproducir y reponer órganos deteriorados de nuestro cuerpo, sin
problemas de rechazo; pues bien, hasta esta noticia la veo en su parte
negativa, imagínense lo que lo que podría ocurrir si alguien saltándose
principios de bioética, se dedicara a obtener duplicados de Aznar o Montoro,
por poner un ejemplo; la verdad es que se me pone la carne de gallina pensando
en mis nietos ¡Pobres criaturas!. Para colmo nos enteramos de que la proeza
científica se produjo en Portland (Oregon) y que la cuarta firmante del trabajo
de investigación era la joven científica española Nuria Martí, que hace más de
un año fue despedida por un ERE que se produjo en el Centro de Investigación Príncipe
Felipe de Valencia. Y aquí no se le cae la cara de vergüenza a nadie del
Gobierno ni de Valencia; si a esto sumamos que a Diego Martínez Santos (mejor físico
joven europeo) se le niega una beca Ramón y Cajal para regresar a España, la
vergüenza y la indignación, le llega a cualquiera a la punta de los cabellos. El
que parece que lo tiene claro es el Ministro Wert** con su contrarreforma
educativa, cuando todos creíamos que había dado un frenazo para corregir
desaguisados, el viernes pasado la aprueba el Consejo de Ministros, con gran
regocijo de la Iglesia y gran llanto de estudiantes, profesores y quienes
queremos una Educación pública y digna para todos; aunque bien mirado, el
hombre no lo hace mal, pues vista la contingencia del cuerpo y la brevedad de
la vida, para que queremos investigación, bienestar, educación o riquezas; lo
que tienen que hacer desde el Gobierno es salvar nuestras almas que duran toda
la eternidad***. En vista de que quieren volvernos a los años 60, propongo al
Sr. Wert que reduzca aún más la partida de becas y destine una parte de los
ahorros a dotar a los españolitos de a pié de “lunas de pergamino” (que diría
Lorca) para dotados de esos instrumentos, no desentonemos con la “España de la
pandereta”, a la que quieren llevarnos si no lo impedimos.
*A propósito
del uso y abuso de “virus” y otras palabras, recuerdo que cuando alguien se moría
de forma fulminante la gente decía “murió de repente”, parece que la explicación
no era lo suficientemente científica, ahora nos dicen murió de “muerte súbita”
y se quedan tan frescos.
** El Sr. Wert, es otro de los ministros a los que,
al parecer, se les tiene prohibido hacer el anuncio de Media-Market, supongo
que por el grito ¡ Yo no soy tonto!.
*** Pero todos estos “santos
varones” que predican la austeridad para el pueblo, no se privan de forrarse y
parece no importarles la salud espiritual ni cumplir los Mandamientos, supongo que
habrán pagado Indulgencias Plenarias.
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