Me decido a retomar el Blog después de la pausa veraniega, no es que tenga muchas ganas de comenzar, pero es que hasta el Presidente (que no es precisamente un ejemplo de laboriosidad) se incorporó hace una semana. La verdad es que este ha sido un verano en el que han pasado muchas cosas dignas de comentar, pero la canícula y la esperanza de que la situación del País fuera un mal sueño del que acabaríamos despertando, me impidieron ponerme a escribir. Pero no, llega septiembre y la pesadilla continúa, el “lodazal Bárcenas” sigue tragándose los pocos restos de credibilidad que aún pudieran tener el PP, su presidente y prácticamente toda la cúpula del partido; vamos, que como diría el castizo “el cadáver empeora por momentos”.
El martes 1 de Agosto, después de la comparecencia “voluntaria” (!!) de Rajoy en el Congreso de los Diputados, le preguntaban al portavoz del PP, Sr. Alonso, por su opinión sobre la intervención del Presidente y se despacho diciendo “el Presidente ha estado sólido”; algo de razón tenía si se refería a que en su intervención se “enrocó” en no contestar ni aclarar ninguna de las preguntas que los distintos grupos políticos le propusieron y que los ciudadanos nos hacemos: ¿Existe en el partido la contabilidad B que dice Bárcenas?, ¿Se basa la financiación del PP en conceder favores a determinados empresarios, previo paso por “caja”?, ¿Se pagaban sobresueldos en “negro” a dirigentes del partido?, ¿Los 47 millones de euros de Bárcenas en Suiza son las “sisas” a los ingresos del PP (como dijo Cayo Lara)?, ¿En que momento Rajoy, cual Pablo de Tarso, cayó del caballo y se percató de que su amigo Bárcenas (otro amigo del alma por el que puso insistentemente las manos en el fuego), se había aliado con las fuerzas “antipatriotas” que querían la ruina del País y acabar politicamente con su persona?, y así toda una ristra de incógnitas que se negó a aclarar. Se limitó a decir que atacarle a él, era malo para la imagen de España y que Rubalcaba, los socialistas y la oposición en general, eran unos irresponsables que con sus preguntas ponían en entredicho ante la opinión pública internacional, la brillante imagen que él y los “figuras” de su Gobierno habían conseguido para España. Sus únicas concesiones fueron citar, por primera vez, a Bárcenas por su apellido (¡Oh milagro!) y decir que se equivocó, que creyó a un falso inocente pero que nunca apoyó a un presunto culpable. Y se quedó tan fresco, ni pidió perdón, ni se puso colorado, ni contestó a las preguntas que le hicieron. Eso si, se mostró firme con el amago de Moción de Censura de que se hablaba; una frivolidad irresponsable y una perversión del sistema democrático que perjudica a España, ni dimite ni convoca elecciones generales; aplica el dicho “Santa Rita, Rita, Rita, lo que se da no se quita”, que con mayoría absoluta tiene derecho a mentir cuantas veces quiera.
Así que por una vez, he de dar la razón al portavoz Alonso, de los tres estados en que se puede presentar la materia, sólido, líquido o gaseoso, el Presidente se presentó con una solidez granítica, al menos en su zona facial, y eso que por la capacidad de los líquidos de adaptarse a la vasija que los contiene, éste sería su estado más natural, incluso le vendría bien lo de gaseoso por su facilidad para esfumarse y no dar explicaciones, si hasta de plasma lo hemos visto en alguna comparecencia ante la prensa; pero no, dada la dureza diamantina de su cara en la comparecencia el estado que mejor lo define es el de “sólido”.
Por las encuestas de opinión nos enteramos de que al personaje, ya nadie le cree y son poquitos los que lo quieren; lógico, la niña de Rajoy con su padre en el paro, ha dejado de estudiar (con lo que prometía), por la subida de tasas universitarias y porque le han negado la beca, y hasta su primo el físico del cambio climático debe andar de los nervios por los recortes al CSIC y a la investigación.
Para colmo, ni en verano descansan en su cruzada para volver a la España anterior al año 1975. Así nos enteramos de que se van a gastar unas “perrillas” en sacar lustre al Valle de los caídos. Un alcalde gallego dijo refiriéndose a los fusilamientos franquistas que “por algo sería” y menos mal que no remató con “esos rojos de mierda”. Demasiados “jóvenes leones” del PP, aparecen con banderas preconstitucionales haciendo el saludo fascista (y supongo que cantando el “Cara al Sol”), lejos de escandalizarse el Sr. Hernando disculpa esas actitudes diciendo que los “malos” son los que enarbolan banderas republicanas, después del millón de muertos que generaron con la Guerra Civil (!!!!).
Así están las cosas en este País de “coña”, en que nos han convertido. El Gobierno tratando de convencernos de que la situación está mejorando, convencido de que con ese señuelo la gente se olvidará del “lodazal Bárcenas”, por si las moscas, sacan las “banderas al viento” al grito de ¡Gibraltar español!*, que da mucho de que hablar y concita lealtades, lo cierto es que por sus problemas internos le han dado una patada a la “Pérfida Albión” en el culo de los ciudadanos se la Línea.
Dejo para otro artículo los muchos temas dignos de comentar que aún quedan; antes de terminar quiero hacer una reflexión sobre la tragedia ferroviaria de Santiago que nos golpeó este verano, parece que han cargado la culpa de todo en el maquinista por despistarse, pero a mí me asalta la pregunta del millón, si el maquinista hubiera sufrido un percance ¿No habría ningún culpable del accidente?.
*No sé si los británicos se habrán percatado de que hemos enviado de embajador en Londres a Federico Trillo, famoso promotor de la invasión del “Islote del Perejil”.