El pasado 25 de octubre de 2014, fallecía en Arrecife Agustín Torres García, han pasado ya más de 3 meses de su muerte y solo ahora me decido a dedicarle este artículo, cuando el dolor por el amigo perdido me permiten acercarme a su figura con la necesaria serenidad.
Estas líneas pretenden honrar su memoria y tratar de explicar a sus paisanos, pero sobre todo a los jóvenes que se aproximan al Partido Socialista, quien fue y que hizo Agustín y cuales son las razones por las que quienes lo conocimos (socialistas o no), sentimos el cariño, respeto y admiración que su figura despierta en nosotros. Sufrió un ictus en 1996 que limitó su movilidad y lo apartaron de la vida pública, transcurrieron más de 18 años hasta su muerte, por lo que las personas de menos de 35 años, difícilmente tienen conocimiento directo de su importancia en la vida política y social de Lanzarote.
Nació Agustín en 1940, recién acabada la Guerra Civil y cuando su padre aún estaba movilizado, estudió Magisterio en Las Palmas a finales de la década de los 50, gana las Oposiciones al cuerpo de Maestros en 1962 siendo su primer destino Arguineguín en Gran Canaria, posteriormente ya casado se licenció en Historia (otra de sus grandes pasiones) en la Universidad de La Laguna.
Persona culta y sensible, fue un lector impenitente, siempre preocupado por promover, entre sus alumnos y paisanos, una actitud crítica frente a lo que se decía y vivía en aquella España del franquismo. Desde que se estableció definitivamente en la Isla se convirtió en un activista cultural y desde la Sociedad Democracia (de la que formaba parte de la directiva), promovió conferencias con figuras importantes del panorama nacional*. Su rebeldía y las dificultades en la Isla, de conseguir libros de pensadores o contenido político le llevaron a convertirse en librero y asociado con el viejo comunista Don Manuel Cáceres abrieron una librería en la calle José Molina Orosa esquina Otilia Díaz**, donde se podían adquirir con discreción, libros clandestinos de la editorial Ruedo Ibérico.
Para los socialistas de Lanzarote, Agustín tiene especial importancia pues a él debe atribuirse la refundación del PSOE en la Isla, después de la Guerra Civil. A través de Luís Fajardo Spinola, Agustín entró en contacto con la nueva ejecutiva socialista surgida del Congreso de Suresness (octubre de 1974) y a principios de 1975 (creo que en Semana Santa), tuvimos una reunión con Alfonso Guerra, en la que unos pocos compañeros decidimos organizar al PSOE en Lanzarote***. Como Secretario General, Agustín se multiplicó, contactando con personas que se sospechaba próximas al socialismo para ir incorporándolas al Partido. De su mano se fundó la UGT en una casa del municipio de Tias con trabajadores de hostelería, obreros de la construcción y algunos enseñantes, un jovencísimo José Manuel Hernández, sería su primer Secretario General. En aquellos primeros tiempos, nos reuníamos donde podíamos (sospecho que siempre vigilados por la policía), tras la muerte del dictador se alquiló una pequeña habitación en la calle Coronel Benz que sería la primera sede del Partido. En diciembre de 1976, el PSOE celebró en Madrid su XXVII Congreso, primero en España desde la Guerra Civil y que supuso el lanzamiento internacional del PSOE y Felipe González. A dicho congreso asistiríamos unos pocos compañeros de Lanzarote encabezados por Agustín. Durante los primeros años de la transición, lo era todo en el Partido, lo mismo lo encontrábamos barriendo el local de la sede que imprimiendo a multicopista, nuestro periódico Tiempos Nuevos, del que era director, distribuidor y prácticamente único redactor. Como Secretario General, acudía a las reuniones que se celebraban fuera de la Isla, tanto del PSOE, como de la Plataforma Democrática y una vez producida la unificación de ésta con la Junta Democrática, a las reuniones de lo que dio en llamarse la Plata-Junta, pues su carácter tolerante y simpático lo convertían en un magnífico embajador en aquellas reuniones heterogéneas de políticos que aspiraban a traer la democracia al País. A partir de la muerte del dictador, su dedicación política al Partido y a la nueva democracia fue constante. En las elecciones municipales de 1979 fue cabeza de lista del PSOE al ayuntamiento de Arrecife y miembro del Parlamento Provisional que se formó antes de las primeras elecciones autonómicas de 1983. En octubre de 1982 el Partido Socialista consigue su primera mayoría absoluta a partir de 1983 sería Delegado del Gobierno en Lanzarote cargo que mantendría durante las legislaturas en que gobernó Felipe González, en 1984 deja el cargo de Secretario General del Partido, pues consideraba que era incompatible con su puesto de representante del Gobierno y su necesaria neutralidad. Durante esos años llevó de manera ejemplar sus funciones de arbitraje y mediación en cuantos conflictos y problemas surgían en la Isla. Tras las elecciones generales de marzo de1996, Agustín estaba a la espera de ser sustituido por alguien designado por el gobierno de Aznar, aún en calidad de Delegado del Gobierno acudió a los actos que con motivo del dia de Canarias se celebraban en Tenerife, donde en la recepción dada en el Hotel Mencey, sufrió el ictus al que sobrevivió milagrosamente después de dos operaciones, pero que lo apartaría de la vida pública con lo que podemos decir que su último acto como Delegado del Gobierno, fue también su última aparición pública.
Para quienes lo conocían superficialmente, podía dar la falsa imagen de persona distante y poco comunicativa, consecuencia, en parte, de su forma de vestir siempre formal, pero los que lo conocíamos mejor sabíamos que era todo lo contrario. Dotado de una fina ironía, era simpático y generoso, amigo de sus amigos y tolerante con sus rivales, amante de la vida, era el alma del grupo de amigos que semanalmente nos reuníamos a comer y a veces también a parrandear, pues dotado de un fino oído musical era capaz de echar mano de la guitarra y entonar, con buena voz y mejor gusto, boleros o canciones de nuestro folclore. Siempre cordial con tirios y troyanos, en el fondo era un ingenuo incapaz de ver malas intenciones en las acciones de los demás, esa alegría de vivir que derrochaba hizo que todos sintiéramos que su enfermedad había sido especialmente cruel con su persona.
Pasados más de 18 años de aquel aciago 30 de mayo de 1996, su figura se agiganta y se le echa de menos en la vida pública de Lanzarote. En estos tiempos que corren en que muchos "chafalmejas" ocupan cargos políticos y en los que la corrupción atenaza la vida pública y privada de nuestro País, su coherencia personal, su honradez y su dedicación a sus conciudadanos y a su partido, deberían ser un ejemplo para aquellos que, de buena fe, deciden acercarse a la política. Estuvo siempre en los aledaños del poder, pero sacó adelante a su familia con las dificultades propias de un funcionario de Educación. Su esposa Dora, sacrificada siempre en su cuidado, y sus hijos Agustín, David y Sara, deben sentirse orgullosos de haber vivido con un ciudadano ejemplar, un político integro y una magnifica persona. Puede que a día de hoy muchos ciudadanos no sean conscientes de lo que Lanzarote y sus ciudadanos debemos a Agustín, pero deben saber que sin su dedicación la Isla y nuestras vidas serían bastante peor de lo que son.
P.S.-Termino este artículo en pleno Carnaval e inevitablemente, me vienen a la memoria muchos recuerdos de aquel gran carnavalero que era Agustín.
* Soy incapaz de recordar el año, pero como muestra de las dificultades de la época, recuerdo la prohibición gubernativa de una conferencia que iba a dar Ramón Tamames, que por supuesto era de Economía.
** De esa primera ubicación en 1972 pasó a la calle Coronel Benz, lo recuerdo porque estando presentándose el nuevo local nos llegó la noticia de la muerte de Manolo Millares, de allí pasaría al Almacen, cuando Cesar Manrique lo inauguró.
*** Recuerdo la reunión una tarde-noche en el restaurante la Era de Yaiza, en ella estábamos, si mal no recuerdo Alfonso Guerra, Luís Fajardo, Agustín Torres, Agustín Miranda, mi hermano Félix y yo mismo. Me gusta pensar que aquella fue la fecha de refundación del PSOE.