miércoles, 17 de junio de 2015

Las elecciones del 24 de Mayo (y 2)

           Una vez pasada la constitución de los ayuntamientos, continuo mi anterior artículo sobre las elecciones del 24-V. Me parece digno de resaltar la aparición de muchos políticos “amateurs” que obtienen unos magníficos resultados, y vencen en muchas ocasiones a políticos “profesionales”. Todo esto, es congruente con lo que podríamos llamar la actual desconfianza, cuando no hastío, de la población hacia los partidos “tradicionales”. La gente comienza a confiar más en las personas que en las siglas, los casos de Madrid o Barcelona no son los únicos; incluso en los casos de personas que se presentan con unas siglas consolidadas, sorprenden los resultados de Angel Gabilondo en la C.A. de Madrid o Llamazares en el Principado de Asturias. Se premia a personas intachables en sus comportamientos y coherentes en la defensa de sus principios, añadiendo un “plus” a las siglas que representan. Se me puede decir que esto siempre ha sido así, pero pienso que nunca se había producido de una manera tan clara. Quizás la excepción más notable, sea la de García Montero, candidato de IU a la C.A. de Madrid; la verdad es que me entristece su ausencia de la Asamblea de Madrid, pero en fin, aparte del desbarajuste de IU en esa comunidad, me temo que en este País no se toman muy en serio a los poetas.*
          Aquí en Canarias no nos hemos salido de la norma, me parece que tiene mucho de personal la victoria de Antonio Morales en el Cabildo de Gran Canaria. Incluso en Lanzarote vemos como los alcaldes, de distintas ideologías, que han mantenido una actitud de proximidad con sus ciudadanos han revalidado sus mayorías. Por aquí los resultados del PSOE pueden considerarse aceptables, aunque no para tirar “voladores”, ya que los porcentajes de votos son bastante bajos y tenemos que aspirar a ser hegemónicos en la Isla; espero, aunque tengo mis dudas, que hayamos aprendido algo de los resultados, y reflexionemos sobre la necesaria oxigenación de la organización y de su política insular; de no ser así podría ocurrir que la amalgama de siglas que ha irrumpido con fuerza en estas elecciones, seguirá creciendo. No vale decir que en las nuevas formaciones hay mucho cantamañanas, y alguno hay, puesto que junto a ellos, hay otros muchos que con ilusión e ideas nuevas, están dispuestos a luchar por unas instituciones más modernas en sus fines y más transparentes en su funcionamiento. Como mínimo hay que considerarlos como un síntoma de una enfermedad real que a todos nos afecta, si no somos capaces de reflexionar profundamente y reaccionar con prontitud, iniciaremos un viaje hacia la irrelevancia.
          Pensaba dejarlo aquí. pero los comentarios y ataques por el caso Guillermo Zapata, me obligan a dar mi opinión. Primero decir que la verdad es que el tal Zapata da muestras de una frivolidad crasa y de un más que dudoso sentido del humor. Ejemplar su inmediata dimisión y su petición de perdón. Dicho esto lo que me parece escandaloso son las declaraciones y ataques de lo más granado del PP y sus medios afines; estoy convencido de que nos toman por tontos, si los miembros del PP tuvieran la vergüenza de dimitir por sus mentiras, sus declaraciones impropias o sus acciones punibles, me temo que solo quedarían unas docenas de políticos populares. El desparpajo y falta de verecundia que muestran muchos miembros y miembras de partido del ¡Que se jodan!, o ¡Al que le pique que se rasque!, no tienen parangón ni aquende ni allende de nuestras fronteras. Sobre la petición a Rita Maestre de que dimita por su imputación no pienso ni contestar



*-Siempre he criticado que la política esté colonizada por abogados, ingenieros y economistas. Siempre he defendido a los políticos que proceden del mundo científico o como no, de la cultura y las humanidades. Me parece todo un lujo que haya en las cámaras poetas y artistas (echo de menos a Alberti o Labordeta).