domingo, 23 de octubre de 2011

Dos muertes: Gadafi y ETA

        Aunque sé que personas más autorizadas que yo ya se han manifestado, y que se seguirá opinando sobre el tema a lo largo de muchos días, no puedo pasar por alto las dos grandes noticias del pasado jueves 20-X-2011, la muerte del coronel Gadafi y la que espero muerte definitiva de ETA. Parece inevitable que se ponga de manifiesto cierto paralelismo, ETA mata por primera vez en 1968 y Gadafi derroca a Idris, rey de Libia, en 1969; han sido, pues, más de 4 décadas de sobresaltos, muertes y sufrimientos, que a mí, y a tantos otros, nos han acompañado en lo mejor de nuestras vidas (yo estudiaba en Barcelona cuando comenzó todo).
        A Gadafi ya le dediqué un articulo, cuando comenzaron las revueltas en Libia, solo quiero señalar el espanto que me han producido las imágenes de su detención y muerte, y que me han generado serias dudas sobre el futuro de ese país, me reafirmo en la idea de que la capacidad de crueldad y barbarie del ser humano no tiene límites.
        Permítanme, que mis reflexiones vaguen hoy por los caminos más próximos del fin de ETA. Como Jorge Semprún, creo que ETA era la última herencia del franquismo, con el franquismo nació y fundamentalmente para combatirlo, eso le daba a la organización terrorista cierta legitimidad (aun recuerdo las simpatías que despertó por acabar con el comisario Melitón Manzanas, por no hablar de la muerte del almirante Carrrero Blanco). Una vez iniciada la transición democrática, parecía llamada a desaparecer*, lejos de ello, se quitaron la careta, su fin ya no era la libertad y la democracia, contra ella lucharon e intensificaron su acción terrorista; casi consiguen su cometido, pues la intentona golpista  del 23-F fue, en parte, una reacción del “Bunker”  a los asesinatos de ETA; ese mismo año de 1982 una parte importante (ETA político-militar) se disuelve, el resto continuó hasta nuestros días, en medio, muertes, guerra sucia, miedo, treguas y negociaciones. Finalmente, el Estado de Derecho se ha impuesto y la coordinación de la acción política, fuerzas  del orden, colaboración francesa y justicia han terminado por ahogar a la banda. Esta es mi primera reflexión, a Gadafi lo mataron unas hordas salvajes y vengativas, con ETA acabó el Estado de Derecho y la democracia; digo esto, porque parece que pretenden hacernos creer que se han disuelto voluntariamente y después de una reflexión moral, nada más lejos de la realidad, como en la fábula de la zorra y la cigüeña, no es que las uvas estuvieran verdes, sino que se encontraban acorralados y sin capacidad de acción (lo cual no quiere decir no mantuvieran aun cierta capacidad de hacer daño); en el fondo es comprensible su actitud, a nadie le gusta reconocer su fracaso y rendirse, si de camino echan una mano a la izquierda abertzale para las elecciones del 20-N, mejor que mejor.
        Otra reflexión que quiero hacer, ahora que oigo voces exigiéndoles que pidan perdón, es que no se pueden pedir peras al olmo y por la misma  razón que no hablan de rendición, tampoco es fácil reconocer que eran (son) unos asesinos y que cayeron en la vileza moral de cegar vidas humanas, tienen que seguir justificando sus acciones pasadas, a lo más que llegan es a pensar que ya no son necesarias; solo el tiempo y la reflexión (como ha ocurrido con algunos de sus miembros) les hará tomar conciencia de los horrores que han cometido.
        De cualquier modo alegrémonos de las noticias del jueves, pero que nuestra reacción no sea como en Libia la venganza, ni podemos ni debemos olvidar pero démosles una oportunidad para que abandonen la sinrazón, seguramente es lo mejor que podemos hacer para honrar a los cientos de muertos que dejaron en el camino.
        Mi sensación es que por fin hemos culminado la Transición y que a partir de ahora la normalidad democrática ha llegado también al País Vasco.


*Es digno de reflexión que las organizaciones de todo tipo, se comportan como estructuras con vida propia, y que a veces siguen funcionando aunque ya hayan conseguido los fines para las que fueron creadas, e incluso hayan desaparecido las razones de su existencia.